domingo, 13 de septiembre de 2015

Reflexión torneo 12 de Septiembre MEC

¡Tan cerca y tan lejos!

Ha sido uno de los mejores torneos que he jugado y me lo he pasado genial. Lamentablemente he jugado todas las partidas contra gente con la que suelo jugar pero que me quiten lo bailao. Al final hice una conversión y metí una bomba de fusión en la unidad de rapaxes. Quedó bastante chula. He quedado 7º de entre los 12 participantes del torneo perdiendo 2 partidas y ganando 1, en cuanto a puntos he quedado en 0. Ni frío ni calor.

La primera partida me tocó en una mesa muy bonita estéticamente y muy difícil de jugar, la segunda más difícil detrás de una con islas flotantes, debido a un puente que cruzaba por la mitad del tablero durante dos tercios de este. Esto creaba una gran falla en la que o tenías forma de superar o pasar por debajo del puente o usabas el tercer tercio para flanquear. Mi rival era un jugador Tiranido con una lista que contaba con dos criaturas monstruosas aladas, dos Carnifex, un Tervigón, una unidad de Guerreros Tiranidos, un Zoantropo y muchos Termagantes junto a unos pocos Genestealers (siempre me recuerdan a Alien, son iguales). La partida nos tocó Botín de Guerra en Vórtice y Reconocimiento en Guerra Eterna.

Opté por internarme en ese tercer tercio mientras distraía con una de Cultistas por el otro lado. Empecé sufriendo un robo de iniciativa. Fue un primer turno normal, sin muchas cosas en la que pude dispersar un hechizo que iba a dar No hay dolor a uno de los Carnifex. En mi turno los Arrasadores reblandecieron al Carnifex y las motos acabaron por rematarlo a una decente distancia de seguridad. Mientras mi Rhino con el Señor y sus marines de Plaga se metieron de lleno contra la horda de Termagantes. En su siguiente turno empezó a controlar el mapa mostrando varias puntuaciones de los objetivos, ya sabéis que Reconocimiento es muy aleatorio. También rompió la catedral que servía como fondo de nuestra mesa, por lo visto los Tiranidos tienen ligeros problemas con los pomos de las puertas. Intentó hacer algo al flanco del tercio pero no hubo gran cosa. En mi turno 2 salieron los Rapaxes que mermaron a la unidad de Guerreros, las motos se metieron hasta el fondo y acabaron con el Zoantropo, mi Señor y su unidad se hizo cargo de multitud de Termagantes y le saqué los colores al Tirano alado con la unidad de Arrasadores siendo insuficiente para matarlo.

En los dos turnos finales le conseguí destrozar el flanco mientras él capturaba varios puntos del sitio contrario de la mesa y se trababa en combate con una unidad que guardaba el objetivo de 4 puntos. Las motos y el último Carni se enzarzaron en un combate a desgaste y mi Señor y su unidad se quedaron libres tras destrozar muchas decenas de Termagantes recibiendo muy pocas bajas. Ahí fue cuando la pifie a lo grande. Mi unidad tenía un objetivo que había ganado con sangre, pero tenía que defender el de 4 e intentar negar uno de 3. Los Arrasadores hicieron el segundo trabajo y si hubiera mantenido a alguien en ese objetivo habría ganado la partida. En su lugar decidí intentar cargar en lugar de correr a por el objetivo y falle la carga. Luego pensé que podría haber sacado al Señor de la unidad quedándome un objetivo y buscando defender el otro con los otros ganando sin problemas la partida.  Aún así perdí 6-5 y dentro de lo malo perder de 1 me ponía entre los mejores de la mitad de la tabla.

La segunda partida la jugué contra mi compañero Necron. Resumiré la partida en una palabra: Decurión. Fue una partida bonita, intensa, en la que puse a mi rival contra las cuerdas y acabé 11-0. Estuve trabado durante 2 turnos contra 3 Omnicidas con 5 motos y otros 2 turnos trabado contra 3 motos necronas con mi Señor, los de Plaga, y los restos de una unidad Cultista. Si esa partida hubiese luchado contra cualquier otro ejército, si esos combates hubieran sido contra cualquier otra raza o incluso contra el codex Necron anterior, al menos esos 2 combates los habría podido ganar. Fallé un chequeo de liderazgo con los Arrasadores bastante importante que ya acabo con todas mis posibilidades de negarle algo a mi compañero ¿Habría cambiado algo la partida? Pues habría ganado Aniquilación, empatado Guerra Eterna o perdiendo de 1 y hecho Rompelíneas. Supongo que mi compañero Necron hablará de la presión que le metí y lo emocionante que fue la partida. Así que zanjo aquí la 2ª partida en la que a pesar de estar muy ajustada la cosa perdí de 11 llegando a la hora de comer con un negativo de 12.

Aquí es donde voy a hablar del sistema de puntos. Es como en valetudo, de hecho vinieron un par de jugadores de Vito40K al torneo, si ganas Vórtice te dan 4 puntos, si ganas Guerra Eterna 3, Aniquilación 2, y las secundarias 1 punto cada uno. El problema es cuando pierdes de tan poco todas o casi todas de esas tres misiones principales que te dan una cantidad de puntos bastante alta el resultado parece que te han metido una paliza gitana. El sistema usado en este torneo para los emparejamientos no es el sistema suizo y por cosas del destino llegamos al descanso de la comida con seis jugadores que habían ganado 2 partidas y otros seis que habían perdido 2 partidas. Casualmente seguía yendo el mejor de entre los que iban mal del torneo. La última partida me tocaría contra mi compañero Ángel Sangriento ya que iba con un negativo de 14.

Puedo decir tranquilamente que mi parte favorita de un torneo es la comida. Esta fue tan buena como cuando jugaba ESDLA (El Señor de los Anillos) así que imaginaros lo bien que nos lo pasamos que me recuerda a cuando empezamos en este mundillo. Si alguna vez vais a algún torneo y la comida no es en el mismo sitio, algo que suele ser habitual en torneos de envergadura pequeña y media, intentad ir con el máximo posible de jugadores, es el mejor momento para conocer a más gente, intercambiar ideas, anécdotas y pasarlo bien.

La última partida fue perfecta para mí y desastrosa para mi rival. La mesa que nos tocó era una ciudad imperial devastada con muchas ruinas, calles estrechas y un pasillo laberíntico. Las misiones fueron La Reliquia de Guerra Eterna y Punto Muerto en Vórtice. El primer turno fue de tanteo, por fin pude llevar la iniciativa, las dos anteriores me la habían robado. Adelante todo lo posible mi Rhino y lo metí bajo una plataforma libre del tiro de los Devastadores. Las motos flanquearon acercándose al Predator Baal esperando que este se desposicionase acercándose para usar su potente lanzallamas. Mientras posicioné a mis Arrasadores para tener una visión perfecta de la reliquia mientras mis marines subían al pasillo para acercarse a la misma. Mi compañero cayó en mi trampa y acercó al Predator Baal y por el otro flanco se acercó a mi Rhino con intención de cargarme mientras ponía su táctica casi consiguiendo la reliquia.

El turno 2 fue el turno donde todo cambió. Mis Rapaxes llegaron en el punto exacto haciendo explotar al Rhino. Mis marines hicieron un par de bajas a su unidad Táctica que pretendía a la reliquia y mis Arrasadores clavaron 3 cañones plasma arrasando a toda la unidad. Las motos tiraron del anzuelo y destrocé al Predator Baal en combate usando la consolidación para ganar ese flanco. Mi Rhino pivotó 45% moviendo lo suficiente para posicionarse perfecto para desembarcar y castigar un poquito a la unidad de Exploradores. Mi rival aún tenía un as bajo la manga, la Guardia Sanguinaria y su Señor de la Guerra iban a llegar de la reserva con mucha mala baba. La unidad se dispersó y acabo cayendo encima de la unidad de mi Señor. En la tirada de error acabó siendo destruida. Fue el punto donde se terminó realmente la partida porque en dos malas tiradas acabó perdiendo casi otros 300 puntos. Le quedaba la mitad del ejército y había perdido la posición con respecto a la reliquia. Aún así mi compañero se portó y decidió no rendirse, se lanzó con furia a por la reliquia con otra táctica y su Bibliotecario y su unidad contra mi Señor y la suya y me sacó una herida. El problema fue cuando los Dioses del Caos me regalaron regalos múltiples y conseguí el máximo logrando Despedazar, No hay Dolor, Antipersona y +1 a la Fuerza con el lanzallamas. En ese momento pulí a los Devastadores atrincherados, los Exploradores que hacían de pantalla para proteger a la última táctica no fueron nada para mis motos y al final su última táctica estaba rodeada, y vendida.

La partida fue casi perfecta para mí ya que sólo había perdido a mis Rapaxes, algo normal cuando te pones en medio del ejército rival simplemente para hacer primera sangre. Conseguí todos los puntos posibles sin sufrir ninguno ganando 12-0. La parte buena fue que eso me valía para acabar el 7º sin problemas dejando los puntos en 0, la parte negativa fue que hice que mi compañero cayese en el pozo al dejarlo con un menos 26 dejándolo último en la clasificación.

La conclusión es positiva, hice algo con mis Marines Espaciales del Caos y ahora tengo 1250 completamente pintados, algunos de ellos muy bonitos, conocí gente y me lo pase muy bien. Ahora voy a ver si pinto algunas unidades más de mi ejército de MEC y también de Lobos Espaciales, quizá ya es hora de que me haga con una caballería lobo trueno y mientras tanto a esperar a que renueven el codex de MEC antes del próximo torneo y podamos estar totalmente actualizados en 7ª o que vayan sacando los codex genéricos de cada Dios Ruinoso.

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